desde siempre me siento en mi casa en todos los lugares en que estoy, y me porto consecuentemente… sin embargo cuando cansado o retirado en mi intimidad, ya que de hecho lo soy, me gusta disfrazarme de viandante, extranjero.
La primera vez que regresé (hit the road jack and don’t come back no more) a “mi” país un compañero me dijo, después de apenas dos años y pico: “callate tú, que eres un VISITORS (visitante)”.
De hecho en su delirio alcolico-marihuano tenía toda la razón: no tengo patria, soy ciudadano del mundo, dicen, sí pero ¡de otro mundo!