Apenas cruzada la frontera de Canada a Estados Unidos, un puente justo arriba de las Cascadas de Niagara: una visión asombrosa, con un vapor de arcoiris nocturno, como aquel de la obsidiana, hecho por la luz de la luna llena.
Esta es una luna llena con una continua y dinamica energía de transformación, que nos llevará a encarar nuestros miedos, especialmente alrededor del 21 a nivel colectivo; para así obtener nuevas posibilidades: la de no ser todavía bloquead@s por el miedo y más bien de seguir la Verdad de lo que nuestro corazón pide.
Yo personalmente le declaré mi amor a estas Aguas, entre la más poderosas del mundo, y le pedí de ser fluído como Ellas, de no encabronarme nunca por los que parecen ser obstaculos a mi ego, más bien de aceptarlos, y siempre con una sonrisa, como maestros: las llaves de las compuertas de mi fantastico destino.
Ciao Cascate del Niagara!
