PLACER DE ALTURA

El cuento corto mío PLACER DE ALTURA como aparece en el volumen Entretelas, del editorial Epiceno, que comprende las obras seleccionadas en la sección literaria de la muestra de arte porno-erótica 3er. Bataclán Internacional:

La aguja que entró en su vena en su carne lo empezó a despertar, el flujo eléctrico que soltó la inyección dio un escalofrío de placer erótico y antiguo a su cuerpo, que ya no está frío. – Soy tu nave espacial despertándote porqué hay un objeto no identificado en ruta de colisión -. No se quien chingao soy, pero lo que sé es que soy Yo observando el ovni que traje adentro de la nave: es como un increíble alga espacial que quien sabe como puede vivir de la simple luz de las estrellas en la lejanía del vacío. Quitado el traje espacial me quedo desnudo, y así estoy frente al alga que ondea sincrónica con mis pensamientos, la resaca de quien sabes cuantos siglos de dormir está dura, como mi verga que no se bajó desde el despertar. Aún todos los pelos de mi pierna se ponen erizos ahora al tocar el alga, parece que me esté lamiendo, o más bien me está chupando los pelos, y cada uno de mis vellos está viviendo su propio orgasmo! Y por fin soy un ser colectivo compuesto de miles de simbiontes que existen solo en cuanto gozan el placer. Serpenteando el alga alrededor de mis muslos, sueño que me penetre por el culo con su tentáculo, tentación irresistible… y ahí está mi papá mirándome, el primer maldito recuerdo precedente la hibernación, la verga se me baja de una vez, estoy frío y culpable. Pero ella empieza a chupármela, envuelta ahora en verde y dura, y gozo gozo gozo. Y se traga mis huevos, hermanos mellizos que ya se van devorando uno con el otro, y el placer es inmenso. No se si me trague ella o me lance yo por completo en sus fauces, antes que mi cabeza desaparezca le grito – Recuerdo que me llamaban Nanahuatzin… y ahora gracias a ti mi planta carnívora, mi pinche puta espacial, mi amor, ahora… soy una semilla de estrellaaaa! –

Et Lux Fuit: el vacío es iluminado por una gran estrella cabrona hija de la chingada.

Rodolfo de Matteis, a 12 de julio de 2013

This entry was posted in Uncategorized. Bookmark the permalink.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *